viernes, 14 de diciembre de 2012

Acaba conmigo una vez más, princesa.


Eras como esa droga, esa jodida droga por la que caería una y mil veces. Esa bala que se clava en mis pulmones cada Sábado a las 07:25 de la mañana al despertar. Has dejado tu olor en mis sábanas y es imposible salir de ellas porque miro al techo, me pongo a pensar... Son lo único que me queda de ti.

No me importas.
No te quiero.
No pienso en ti.
No estoy mal.

No te valía con la corona, princesa. También buscaste destruir mi  corazón castillo y sobrepasar todas sus barreras, romper todos mis muros. Ahora lo único que queda es este príncipe en ruinas que trata de salir a flote sin ti, sin tus labios, sin tus suspiros. Es jodido responder un ' ¿Qué tal? ' cuando lo único que hago es echarte de menos. Y cuando creo que salgo adelante,  vienes como un jodido torbellino que arrasa con mi corazón - o lo que queda de él - , con mi alma y con mis ganas. Te llevas mi vida por delante en un suspiro.


Me tenías a tus pies, princesa.  Pregúntale a los cigarros que pasaron por mis labios, las botellas que escucharon mis penas desde la primera noche desde que tú no estás.

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